Bizcocho de calabacín. Receta de postre fácil y sencilla
Si partimos de la idea de que, botánicamente, el calabacín es una fruta, la idea de usarlo como ingrediente estrella de un dulce bizcocho no debería ser tan sorprendente. Menos dulce que la zanahoria, la calabaza o el boniato, el calabacín ayuda a conseguir un bizcocho de miga muy suave y jugosa, lo hace más saciante y no deja ni rastro de sabores extraños.
Los dulces de calabacín son todo un clásico en la repostería anglosajona, compitiendo el zucchini bread en Estados Unidos con el llamado pan de plátano, que realmente son casi el equivalente de nuestros masas abizcochadas. Si te echa para atrás encontrar trocitos verdes en la miga, solo tienes que pelar la verdura o usar variantes blancas.






