13 recetas fáciles y deliciosas
Yo soy de las que recuerda los helados de la infancia con nostalgia, a pesar de que mis padres nos compraban de forma muy esporádica. Y aunque me seducían esos cartelones llenos de colores, y formas llamativas, los días de playa siempre íbamos a lo clásico, polos de limón. Hace mucho que no los compro porque ahora siempre los hago yo misma, y recetas de polos caseros espero que vosotros también os animéis.
Ahora se venden en cualquier parte y en muchos formatos, pero cuando yo era niña los moldes eran muy difíciles de encontrar. Una de mis tías los trajo de algún viaje y nos agasajaba a los peques con polos de limonada y horchata, ¡cómo disfrutábamos! Me parece bonito recuperar la sencillez de esos polos, más fáciles que las recetas de helados caseros, hechos en familia, y además tenemos muchos sabores distintos para no aburrirnos.





